Los ascensores son una parte fundamental de la infraestructura de edificios y espacios públicos. Sin embargo, pueden presentar averías que afectan su funcionamiento y la seguridad de los usuarios. Detectar estas averías a tiempo es esencial para evitar situaciones peligrosas. Conocer los síntomas y causas comunes de los problemas más habituales en ascensores ayuda a asegurar un mantenimiento adecuado y un funcionamiento óptimo.
Identificación de averías en ascensores
A veces el ascensor «avisa». No, no te habla (aunque algunos modelos modernos ya lo hacen), pero deja pistas. Si un usuario nota que el ascensor tarda más de la cuenta en arrancar, hace ruidos raros al moverse, se detiene bruscamente o no se alinea bien con el suelo del rellano… algo está pidiendo atención.
Otra señal habitual es que las puertas del ascensor no se abran o cierren correctamente. Esto puede parecer menor, pero muchas averías serias comienzan justo por ahí.
También hay síntomas que solo detecta un técnico, como ciertos errores en el sistema electrónico o un desgaste no visible en las poleas o guías. Por eso, incluso si no notas nada raro, revisar periódicamente el ascensor es vital.
Las averías más frecuentes
Hay ciertos fallos que se repiten una y otra vez, sobre todo en edificios con mucho tráfico o ascensores con bastantes años encima. Aquí van las averías más frecuentes en ascensores:
1. Fallo en las puertas automáticas
Sin duda, es la avería más frecuente. Las puertas están en constante movimiento, abriendo y cerrando cientos de veces al día. El polvo, pequeños objetos atrapados en las guías o simplemente el uso pueden provocar que se atasquen o no cierren bien.
2. Problemas en el sistema de nivelación
Cuando el ascensor no se detiene a ras del suelo del piso, puede haber un fallo en el sistema de frenos o en los sensores de parada. Los problemas en el sistema de nivelación no solo son incómodos, también peligrosos para personas con movilidad reducida.
3. Paradas inesperadas o bloqueos
Nada más frustrante que quedarse atrapado en el ascensor. Estos bloqueos suelen deberse a fallos eléctricos, sobrecarga o errores del sistema de control. Afortunadamente, los ascensores modernos están preparados para liberar a los pasajeros con sistemas de rescate automáticos, pero nadie quiere vivir ese momento.
4. Ruidos anómalos o vibraciones
Los chirridos, golpeteos o vibraciones pueden ser síntoma de desgaste en cables, poleas, guías o incluso el motor. Es una señal clara de que algo no está funcionando como debería.
5. Problemas en el cuadro de maniobras
Este es el “cerebro” del ascensor. Si falla, pueden producirse errores aleatorios en el funcionamiento general: desde que no reconozca una llamada hasta que se mueva de forma errática.
6. Desgaste en cables o poleas
Con el tiempo, los cables pueden perder tensión o mostrar desgaste. Si no se detecta a tiempo, puede derivar en una avería grave o incluso en la parada completa del sistema por seguridad.
7. Errores en la botonera o en el sistema de llamada
¿Alguna vez has apretado un botón y no pasa nada? Puede que no sea tu culpa. A veces las botoneras internas o los pulsadores exteriores fallan, ya sea por desgaste o por algún fallo eléctrico.
¿Por qué se producen estas averías?
Buena pregunta. Aunque cada caso tiene su particularidad, las causas más habituales suelen ser:
Falta de mantenimiento preventivo
El clásico “si funciona, no lo toques” es el enemigo número uno del ascensor.
Uso intensivo
En edificios de oficinas, hospitales o centros comerciales, los ascensores tienen muchísimos ciclos al día.
Condiciones ambientales
Humedad, polvo o cambios bruscos de temperatura también afectan a los componentes.
Obsolescencia de piezas
En equipos antiguos, algunas piezas dejan de fabricarse o no funcionan bien con tecnologías actuales.
Sobrecargas o uso indebido
Cuando se supera la capacidad del ascensor o se bloquean las puertas de forma manual, se acelera el desgaste.
Importancia del mantenimiento
Es fundamental mantener el buen funcionamiento de los ascensores mediante un cuidado apropiado que minimice fallos y prolongue su vida útil. Una atención constante garantiza no solo la seguridad de los usuarios, sino también una operación eficiente.
Mantenimiento preventivo de ascensores
Un enfoque proactivo es esencial para evitar fallos inesperados. Este tipo de mantenimiento de ascensores incluye tareas programadas que ayudan a identificar problemas antes de que se conviertan en incidencias graves.

Revisiones periódicas y su impacto
Las revisiones periódicas permiten detectar componentes desgastados o mal funcionantes. Estas inspecciones regulares son claves para el funcionamiento continuo y seguro del ascensor. Los aspectos a revisar incluyen:
- Sistemas eléctricos y electrónicos.
- Mecanismos de puertas y su correcto funcionamiento.
- Componentes de frenos y su desgaste.
- Niveles de fluidos hidráulicos, en caso de ascensores hidráulicos.

Correcto mantenimiento de componentes
Cada componente del ascensor requiere atención específica. Realizar un mantenimiento adecuado ayuda a prevenir fallos mecánicos que pueden surgir del desgaste natural.
- Lubricación de piezas móviles para asegurar un funcionamiento suave.
- Ajustes necesarios en cables y poleas para mantener la tensión adecuada.
- Inspección de sensores y sistemas de seguridad para garantizar su operatividad.
Beneficios del mantenimiento regular
Realizar un mantenimiento regular no solo es una cuestión de seguridad, sino que también conlleva múltiples ventajas. Estas incluyen:
- Reducción de costes en reparaciones a largo plazo.
- Mayor confiabilidad y disponibilidad del ascensor.
- Mejora en la satisfacción del usuario, al garantizar un servicio constante y seguro.
Por tanto, mantener un programa de mantenimiento efectivo es esencial para el funcionamiento óptimo de los ascensores.
¿Cada cuánto tiempo se revisa un ascensor?
Depende del tipo de edificio y del uso. La legislación establece:
- En viviendas: revisión mensual.
- En edificios de uso público: cada 15 días.
- En ascensores industriales o de alta carga: revisiones más frecuentes.
Pero más allá de cumplir con la normativa de seguridad, si tienes un ascensor que empieza a dar señales raras, no esperes a la próxima revisión oficial. Llama a un técnico. En ERSCE, por ejemplo, hacemos mantenimiento preventivo y correctivo, y ofrecemos soluciones adaptadas a cada cliente para reducir paradas innecesarias.
¿Cuándo hay que pensar en modernizar el ascensor?
Cuando el número de averías se dispara o el mantenimiento ya no basta para garantizar un funcionamiento seguro y eficiente, conviene valorar una modernización parcial o total del equipo. Esto no siempre significa cambiarlo todo. A veces con sustituir el cuadro de maniobras, modernizar las puertas del ascensor o cambiar el motor, ya se gana en seguridad y confort.
Mantener un ascensor en buen estado es cuestión de atención, experiencia y prevención. En ERSCE llevamos años diseñando, instalando y manteniendo ascensores en entornos exigentes como el metro de Barcelona, edificios históricos o instalaciones de alta concurrencia. Sabemos que una pequeña avería puede generar un gran problema si no se actúa a tiempo.
¿Te gustaría revisar el estado de tu ascensor? ¿Notas alguna de estas señales que hemos comentado? Escríbenos. Estaremos encantados de ayudarte.



